VIDA AMOR BODA

Quien busca la felicidad solo
se hace difícil encontrarla
la vida se hace más fácil
compartir, es aligerarla a la vez.

Las personas viven numerosas horas de vida
cruzan muchos caminos agrestes
en los llanos pretendes encontrar algo tuyo
la dicha es propia de quien la encuentra
y no la busca.

Juntos subimos al atrio de la iglesia
estuvimos siempre tomados de la mano
hasta llegar al altar donde te jure
amor del bueno, limpio sin manchas.

Mezclaste tu ser al mío, en los años
y en nuestros hijos, y lograr con ellos
la felicidad tan anhelada por ti
para mí, para todos, para siempre.

Llegamos a la cumbre por los caminos
de los santos sacramentos de nuestra
religión, bautizos, las primeras comuniones
y nuestro amor con la confirmación.

Ya llegarán lo que tanto esperamos no apuremos al destino,
es cuestión del tiempo los hijos de nuestros hijos,
nuestras terceras partes sellarán nuestra felicidad absoluta.

Llegaste en el momento que te esperaba
no tuve duda alguna cuando te hallé
tú eres desde hace mucho tiempo
el ser que el Señor me había asignado.

No importa de dónde vinieras
lo real es que vas a ser mía
para siempre, lo demás no interesa
nuestra unión es tan fuerte
que sólo la muerte podrá separarnos.

Yo soy el que te estaba esperando
desde hace mucho tiempo, desde siempre
antes que tú nacieras y antes que naciera yo
estaba señalado el momento de encontrarnos.

Ha llegado la fecha conmemorativa
de celebrar el día que nos casamos
llena de recuerdos, de amor, ha habido
momentos de muchas aflicciones duras
que nos han enseñado, que la vida
sin dificultades, no tiene sentido
que las bodas de oro, son siempre de ese color.

Brillará a la luz del amor
brillará a la luz de la esperanza
que es lo único que nos alcanza
para completar nuestra dicha eterna.